
Saber las fechas exactas es el primer paso para organizar tu preparación. Sin fechas claras no puedes contar hacia atrás, y sin contar hacia atrás no puedes planificar. Para una visión completa, consulta nuestra guía definitiva de la selectividad (PAU) 2026.
En este artículo encontrarás las fechas de la convocatoria ordinaria desglosadas por comunidad autónoma, el calendario de la convocatoria extraordinaria de julio, un plan de preparación mes a mes desde marzo hasta junio, y un plan de emergencia para los que sienten que no llegan a tiempo.
Cuándo son los exámenes
Convocatoria ordinaria — Junio 2026
Convocatoria extraordinaria
Fin junio / julio
Mayoría de CCAA
Julio
Navarra, Asturias
Septiembre
Cataluña
Convocatoria ordinaria de la selectividad (PAU/EvAU/EBAU) en junio 2026
La convocatoria ordinaria de la selectividad — llamada PAU, EvAU, EBAU o PEvAU según la comunidad autónoma — se celebra habitualmente en la primera quincena de junio. Es la convocatoria principal, a la que se presentan más del 90% de los alumnos. La fecha exacta varía según la comunidad autónoma, pero las universidades publican las fechas definitivas entre enero y marzo.
Históricamente, las fechas se mantienen en franjas muy similares año tras año, lo que te permite planificar con bastante seguridad incluso antes del anuncio oficial. Si tu comunidad ha examinado siempre en la primera semana de junio, es altamente probable que en 2026 sea igual.
Es importante no confundir la selectividad (PAU) con los exámenes finales de Bachillerato, una distinción que explicamos en nuestra guía completa sobre la selectividad. Primero terminas el curso, y unos días después comienzan las pruebas de acceso. Esto significa que entre el último examen del instituto y el primer día de selectividad sueles tener entre 5 y 10 días. Ese tiempo es oro: úsalo exclusivamente para repasar y hacer simulacros, no para empezar a estudiar temas nuevos.
Fechas de la selectividad 2026 por comunidad autónoma
A continuación tienes las fechas de cada comunidad autónoma para la convocatoria ordinaria de junio 2026. Las hemos organizado empezando por las comunidades con mayor número de alumnos.
Fechas selectividad (EvAU) 2026 en Madrid
La selectividad en Madrid, oficialmente llamada EvAU (Evaluación de Acceso a la Universidad), se celebra del 1 al 4 de junio de 2026. Madrid es la única comunidad que empieza un día antes que el resto (1 de junio) y examina durante 4 días. La Universidad Complutense coordina las pruebas junto con el resto de universidades públicas madrileñas (UAM, UC3M, URJC, UAH y UPM). Los resultados se publican habitualmente a mediados de junio, unos 10-12 días después del último examen. Para un desglose completo con sedes, horarios día a día y detalles de preinscripción, consulta nuestro artículo dedicado: Fechas EvAU Madrid 2026.
Fechas selectividad (PAU) 2026 en Cataluña
La PAU (Proves d'Accés a la Universitat) en Cataluña se celebra del 9 al 11 de junio de 2026. Cataluña es de las comunidades que más tarde examina en la convocatoria ordinaria. Las pruebas las gestiona la Generalitat de Cataluña a través de la Oficina d'Accés a la Universitat. Particularidad importante: la convocatoria extraordinaria en Cataluña es en septiembre (2-4 de septiembre), no en julio como en el resto de España. Consulta todos los detalles en nuestra guía: Fechas PAU Cataluña 2026.
Fechas selectividad (PEvAU) 2026 en Andalucía
La selectividad en Andalucía, conocida como PEvAU (Prueba de Evaluación de Acceso y Admisión a la Universidad), se celebra del 2 al 4 de junio de 2026. Las pruebas están coordinadas por la Comisión Interuniversitaria de Andalucía. La convocatoria extraordinaria suele ser entre el 30 de junio y el 2 de julio. Andalucía es la comunidad con mayor número de alumnos presentados cada año, con más de 50.000 estudiantes. Más información sobre sedes en las 8 provincias: Fechas PEvAU Andalucía 2026.
Fechas selectividad (PAU) 2026 en la C. Valenciana
La selectividad en Valencia, oficialmente PAU (Proves d'Accés a la Universitat), se celebra del 2 al 4 de junio de 2026. Las pruebas están coordinadas por las universidades públicas valencianas (UV, UPV, UA, UJI y UMH). La extraordinaria suele caer entre el 30 de junio y el 2 de julio. Consulta sedes y horarios detallados: Fechas PAU Valencia 2026.
Fechas selectividad (EAU) 2026 en el País Vasco
La selectividad en el País Vasco, denominada EAU (Evaluación de Acceso a la Universidad), se celebra del 2 al 4 de junio de 2026. Las pruebas las coordina la UPV/EHU. La extraordinaria suele ser entre el 30 de junio y el 2 de julio. Más detalles sobre los 3 campus: Fechas EAU País Vasco 2026.
Guías detalladas por comunidad
- Fechas EvAU Madrid 2026 — 4 días, sedes en 6 universidades
- Fechas PAU Cataluña 2026 — extraordinaria en septiembre
- Fechas PEvAU Andalucía 2026 — sedes en 8 provincias
- Fechas PAU Valencia 2026 — bilingüe valenciano
- Fechas EAU País Vasco 2026 — 3 campus UPV/EHU
Fechas selectividad (PAU/EBAU) 2026 en el resto de comunidades
En el resto de comunidades la prueba se conoce como EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad) o PAU, según la comunidad. Galicia: 2, 3 y 4 de junio. Castilla y León: 2, 3 y 4 de junio (EBAU). Aragón: 2, 3 y 4 de junio (EvAU). Castilla-La Mancha: 8, 9 y 10 de junio (EvAU, empieza más tarde). Canarias: 2, 3 y 4 de junio (EBAU). Murcia: 2, 3 y 4 de junio (EBAU). Extremadura: 2, 3 y 4 de junio (EBAU). Baleares: 2, 3 y 4 de junio (PBAU). Navarra: 2, 3 y 4 de junio (EvAU). Asturias: 2, 3 y 4 de junio (EBAU). Cantabria: 2, 3 y 4 de junio (EBAU). La Rioja: 2, 3 y 4 de junio (EvAU).
Estas fechas están basadas en las convocatorias oficiales y los calendarios publicados por las universidades. Consulta la web de tu universidad de referencia para confirmar la fecha exacta. Si necesitas entender cómo afecta tu comunidad a la estructura del examen, consulta nuestro artículo sobre cómo preparar la selectividad.
Estructura y horarios de los tres días de examen
Conocer el orden y los horarios de los exámenes te permite planificar qué repasar cada noche y gestionar tu energía a lo largo de los tres días. No subestimes el cansancio acumulado: después de dos días de exámenes, el tercero puede ser el más duro si no has descansado bien.
Los exámenes se reparten normalmente en tres días consecutivos. El horario habitual comienza a las 9:00 o 9:30 de la mañana (varía según la comunidad) y se extiende hasta las 13:30-14:30, con descansos de 30-60 minutos entre pruebas. Cada examen dura 90 minutos. Por la tarde no suele haber exámenes en la mayoría de comunidades.
El primer día suele incluir Lengua Castellana (o Lengua Cooficial, si la hay) e Historia de España o Filosofía. El segundo día se dedica a la materia troncal de modalidad (Matemáticas, Matemáticas CCSS, Latín o Fundamentos del Arte) y a la Lengua Extranjera. El tercer día está reservado para las materias de la fase de admisión (voluntaria).
Este orden tiene implicaciones estratégicas. El primer día sueles enfrentarte a las asignaturas más memorísticas (Lengua e Historia), por lo que conviene repasar esos contenidos la noche anterior o esa misma mañana. El segundo día, las asignaturas suelen ser más prácticas (Matemáticas, idiomas), donde lo que cuenta es la agilidad resolviendo, no tanto recordar datos. Planifica tus últimos repasos en función de este orden. Para más detalles sobre cómo afrontar cada día, lee nuestro artículo sobre el día del examen de selectividad.
Los resultados se publican normalmente entre 7 y 10 días después del último examen, a mediados de junio según la comunidad. Una vez publicadas las notas, se abre un plazo de reclamación de unos 3 días hábiles. Es importante estar pendiente de la fecha exacta de publicación porque el plazo de reclamación es muy corto. Si necesitas información sobre este proceso, consulta nuestro artículo sobre cómo reclamar tu nota de selectividad.
Después de la publicación de notas comienza el proceso de preinscripción universitaria, que suele abrirse a finales de junio o principios de julio. Ten las fechas claras y tu lista de preferencias preparada para no perder plazos. Recuerda que puedes solicitar plaza en varias universidades y carreras a la vez, ordenándolas por preferencia.
Dato clave
Convocatoria extraordinaria (julio 2026)
Fechas de la convocatoria extraordinaria por comunidad
La convocatoria extraordinaria se celebra normalmente a finales de junio o principios de julio, unas 3-4 semanas después de la ordinaria. A continuación tienes las fechas por comunidad autónoma:
| Comunidad autónoma | Fechas extraordinaria 2026 |
|---|---|
| Madrid | 30 jun – 2 jul |
| Andalucía | 30 jun – 2 jul |
| C. Valenciana | 30 jun – 2 jul |
| País Vasco | 30 jun – 2 jul |
| Galicia | 30 jun – 2 jul |
| Castilla y León | 30 jun – 2 jul |
| Aragón | 30 jun – 2 jul |
| Canarias | 30 jun – 2 jul |
| Murcia | 30 jun – 2 jul |
| Extremadura | 30 jun – 2 jul |
| Baleares | 30 jun – 2 jul |
| Cantabria | 30 jun – 2 jul |
| La Rioja | 30 jun – 2 jul |
| Castilla-La Mancha | 29–30 jun, 1 jul |
| Asturias | 6, 7 y 8 de julio |
| Navarra | 24, 25 y 26 de julio * |
| Cataluña | 2, 3 y 4 de septiembre |
* Navarra: confirmar con UPNA. Cataluña es la única comunidad con extraordinaria en septiembre.
Formato y dificultad
La estructura del examen es idéntica a la de junio: mismas asignaturas, misma duración, mismos criterios de corrección. La dificultad también es equiparable, aunque el tribunal corrector puede variar. No existe evidencia de que la extraordinaria sea más fácil o más difícil que la ordinaria: son pruebas equivalentes diseñadas para ser comparables.
Un mito frecuente es que en julio «puntúan más alto porque hay menos alumnos». Esto es falso: los criterios de corrección son los mismos y se aplican con el mismo rigor. Lo que sí es cierto es que al haber menos alumnos, el ambiente en la sede puede ser más tranquilo, lo cual para algunos estudiantes es una ventaja.
Otro aspecto a considerar es el calor. En julio, las temperaturas en muchas zonas de España superan los 35 grados. Asegúrate de que la sede tiene buena ventilación o aire acondicionado, lleva agua suficiente y ropa cómoda.
Puede parecer un detalle menor, pero pasar calor durante 90 minutos afecta directamente a tu concentración y rendimiento. Lleva un abanico o ventilador de mano si lo necesitas, y evita comidas copiosas antes de los exámenes.
Quién debería plantearse la convocatoria de julio
La extraordinaria no es solo para los que suspenden. De hecho, un porcentaje significativo de alumnos que se presentan en julio ya aprobaron en junio pero buscan mejorar nota. Hay varios perfiles que se benefician de esta convocatoria.
Puedes presentarte a la extraordinaria en varios supuestos: si no pudiste asistir a la ordinaria, si suspendiste alguna asignatura en junio, o si aprobaste pero quieres mejorar nota. En este último caso, la nota que cuenta es siempre la mejor entre ambas convocatorias, así que no tienes nada que perder. También es una opción válida si necesitas subir nota para acceder a una carrera con nota de corte alta.
Otro perfil habitual es el del alumno que en junio se presentó solo a la fase obligatoria y ahora quiere añadir asignaturas de la fase voluntaria para subir la nota de admisión. Esto es perfectamente válido y puede ser una estrategia inteligente si en junio priorizaste asegurar el aprobado. Consulta las ponderaciones antes de decidir qué asignaturas presentar.
Estrategia de preparación entre junio y julio
La estrategia de preparación para julio es diferente a la de junio. Dispones de unas 4 semanas adicionales, pero el desgaste acumulado del curso es mayor y la tentación de relajarse después de la ordinaria es fuerte.
Lo más importante: no te tomes más de 2-3 días de descanso entre la ordinaria y el inicio de la preparación de julio. Si desconectas una semana entera, te costará mucho retomar el ritmo. Plantea las semanas entre junio y julio como un bloque intensivo de simulacros y corrección de errores, no como tiempo para estudiar temas nuevos desde cero.
Si ya te presentaste en junio, analiza tu examen con honestidad: identifica dónde perdiste puntos y centra tu preparación de julio exclusivamente en esos puntos débiles. No repitas la misma preparación esperando resultados diferentes.
Si no alcanzaste la nota que necesitas por poco, puede que con 4 semanas de trabajo enfocado consigas los puntos que te faltan. Si la distancia es grande, valora si presentarte a más asignaturas de la fase voluntaria puede ser más rentable que intentar subir en las obligatorias. Haz los cálculos con nuestro artículo sobre cómo calcular la nota antes de decidir tu estrategia de julio.
Resultados y preinscripción tras julio
Los resultados de la extraordinaria se publican normalmente a finales de julio, a tiempo para el segundo plazo del proceso de preinscripción universitaria. Ten en cuenta que algunas universidades tienen plazos de preinscripción ajustados, así que infórmate con antelación para no quedarte fuera.
En general, las plazas de la segunda adjudicación son menos que las de la primera, pero aún hay opciones, especialmente si eres flexible con la universidad o la carrera. También existen adjudicaciones sucesivas en septiembre donde se cubren plazas que quedan libres por renuncias.
Si tras la extraordinaria tampoco alcanzas la nota que necesitas, valora seriamente las alternativas: cambiar de carrera o repetir selectividad, empezar un grado afín y solicitar traslado después del primer año, o cursar un ciclo de FP superior que te dé acceso directo. No des nada por perdido hasta que termine todo el proceso de adjudicación.
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Cómo organizar tu calendario de preparación
La clave de una buena preparación — como también explicamos en la estructura de la PAU explicada en detalle — no es estudiar más horas, sino distribuirlas bien a lo largo de los meses. Un alumno que estudia 2 horas diarias bien planificadas durante 3 meses rinde mejor que otro que estudia 8 horas diarias las últimas 3 semanas. Si necesitas un plan estructurado, nuestros cursos de preparación para la PAU te ayudan a distribuir el trabajo desde el primer día. La razón es que el cerebro necesita tiempo para consolidar lo aprendido, y eso solo ocurre con descanso y repetición espaciada.
A continuación tienes un plan mes a mes pensado para la convocatoria de junio, que puedes adaptar si te presentas en julio. Para un método más detallado con los 5 pasos que funcionan, lee nuestro artículo sobre cómo preparar la selectividad paso a paso.
Consejo de organización
Marzo: diagnóstico y planificación
Marzo es el mes del diagnóstico. Dedica la primera semana a hacer un examen completo de cada asignatura sin preparación previa. Hazlo en condiciones reales: cronometrado, sin apuntes, escribiendo las respuestas completas. Esto te dará una fotografía real de tu nivel actual.
No te asustes si el resultado es bajo: el objetivo es identificar lagunas, no demostrar lo que sabes. Con ese diagnóstico, haz una lista de los temas que necesitas trabajar y priorízalos por frecuencia de aparición en exámenes anteriores.
Las últimas tres semanas de marzo deberían centrarse en los bloques temáticos más importantes de cada asignatura. Estudia con exámenes reales desde el primer momento: cada tema que aprendas, practícalo inmediatamente con preguntas de convocatorias anteriores. Consulta los exámenes de selectividad resueltos para tener material desde el primer día.
También es buen momento para calcular qué nota necesitas. Usa nuestro artículo sobre cómo calcular la nota de selectividad para fijar objetivos numéricos concretos por asignatura. Saber que necesitas un 7 en Matemáticas y un 6 en Historia es mucho más útil que el vago objetivo de «sacar buena nota». Los objetivos concretos te permiten medir tu progreso semana a semana.
Abril: estudio intensivo por bloques
Abril es el mes donde el estudio debe alcanzar su máxima intensidad en cuanto a contenidos. Es el mes más importante para aprender contenidos nuevos, porque en mayo ya deberías estar centrado en simulacros y repaso.
Organiza tu horario semanal dedicando bloques de 2-3 horas a cada asignatura. Alterna entre asignaturas de ciencias y de letras para no saturar la misma parte del cerebro. Cada vez que termines un bloque temático, resuelve al menos 3-4 preguntas de exámenes oficiales sobre ese tema. No avances al siguiente bloque hasta que no hayas practicado el anterior en formato examen.
Para las asignaturas de ciencias, prioriza la práctica sobre la teoría con una proporción de 70/30. Consulta los artículos de temario por asignatura para saber qué bloques son más importantes: Matemáticas, Física, Química o Biología. Para humanidades, dedica tiempo a practicar la redacción de temas completos y el comentario de texto.
A finales de abril deberías haber cubierto al menos el 70-80% del temario de tus asignaturas principales. Si vas por debajo, no te agobies, pero sí aplica un triaje: identifica los temas que más puntúan y concéntrate en ellos. No intentes abarcarlo todo.
Un buen test para saber si dominas un tema: intenta resolver una pregunta de examen sobre ese tema sin mirar apuntes. Si sacas al menos un 7, avanza al siguiente. Si sacas menos, repite. Es mejor dominar el 80% del temario que tener una idea vaga del 100%.
Mayo: práctica intensiva y simulacros
Mayo es el mes de los simulacros de selectividad. El objetivo es claro: simular el examen real tantas veces como sea posible para que cuando llegue el día, tu cerebro lo reconozca como algo familiar.
Haz al menos dos simulacros completos por semana, cronometrados y en condiciones reales. Después de cada uno, corrígete con los criterios oficiales y anota los errores en un cuaderno dedicado. Los temas que aún no dominas solo deberían estudiarse si tienen alta probabilidad de caer; si no, es mejor dedicar ese tiempo a pulir lo que ya sabes.
Presta atención a los errores que se repiten: si siempre pierdes puntos en el mismo tipo de pregunta, dedica una sesión específica a corregir ese patrón. Revisa los errores comunes en Matemáticas, los errores en Física y los errores en Química para identificar patrones frecuentes antes de que te afecten en el examen real.
La segunda quincena de mayo debería ser de repaso y consolidación. Revisa tu cuaderno de errores, repite los ejercicios que te costaron y haz un último simulacro completo 5-7 días antes del examen. No estudies nada nuevo en la última semana: tu cerebro necesita descanso para rendir al máximo.
Si estás preparando asignaturas de la fase voluntaria, mayo es el momento de decidir definitivamente cuáles presentar. Si alguna no la dominas lo suficiente, puede ser mejor descartarla y dedicar esas horas a las obligatorias. Recuerda que una nota baja en voluntaria (por debajo de 5) no resta, pero el tiempo invertido en prepararla sí se pierde.
Junio (antes del examen): descanso activo
Si tu examen es la primera semana de junio, los últimos días de mayo y los primeros de junio son de descanso activo. Los días previos al examen no son para estudiar, sino para repasar y descansar.
Revisa tus esquemas, lee por encima tu cuaderno de errores y asegúrate de tener todo el material preparado (DNI, bolígrafos de repuesto, calculadora si está permitida, botella de agua, reloj analógico). Acuéstate temprano, haz ejercicio suave y confía en tu preparación.
Prepara también la logística: comprueba la dirección exacta de la sede de examen y cómo llegar (transporte público, aparcamiento, tiempo de trayecto). Muchos alumnos se presentan en sedes que no son su instituto habitual. Llega al menos 30 minutos antes para instalarte con calma. La noche anterior, deja todo listo en la mochila y pon dos alarmas. Eliminar incertidumbres logísticas reduce significativamente la ansiedad. Lee nuestros consejos completos para el día del examen de selectividad.
Entre el primer y el segundo día de examen, repasa solo las asignaturas del día siguiente. No revises lo que ya hiciste (no puedes cambiarlo y solo te generará ansiedad). Entre el segundo y el tercer día, si te presentas a la fase voluntaria, haz un último repaso ligero de esas materias. Si no te presentas a voluntarias, el tercer día es libre: descansa y celebra que ya has terminado.
Si las fechas se acercan y no te sientes preparado
Esta es probablemente la sección más importante de este artículo, porque afecta a más alumnos de los que crees. La mayoría de estudiantes de selectividad sienten en algún momento que no van a llegar. Es una sensación casi universal, y en la mayoría de casos no se corresponde con la realidad.
Recuerda un dato tranquilizador: más del 95% de los alumnos que se presentan aprueban la selectividad. Las probabilidades están claramente de tu lado. El reto real no es aprobar, sino sacar la nota suficiente para tu carrera, y eso requiere estrategia, no solo esfuerzo.
Si estamos en abril o mayo y sientes que no llegas, lo primero es no entrar en pánico. Muchos alumnos están en tu misma situación y la selectividad está diseñada para ser superada por la mayoría. La tasa de aprobados supera el 95% en la mayoría de comunidades. El objetivo ahora es maximizar tu nota con el tiempo que queda, no dominar todo el temario.
Es natural sentir que el tiempo se agota, pero recuerda que la selectividad evalúa contenidos que ya has trabajado durante todo el curso de Bachillerato — puedes repasar todo lo que necesitas saber sobre la selectividad 2026 para ganar perspectiva. No estás empezando de cero. Lo que necesitas es organizar lo que ya sabes y aprender a presentarlo en formato examen. Para muchos alumnos, el salto de nota más grande viene de mejorar la técnica de examen, no de estudiar más contenido. Consulta la diferencia entre estudiar y entrenar para selectividad.
Otro factor que ayuda: conoce tu nota de Bachillerato actual y calcula cuánto necesitas exactamente en la PAU para alcanzar la nota de corte de tu carrera. Muchos alumnos se estresan porque piensan que necesitan un 9 en todo, cuando en realidad con un 6,5 de media ya les llega. Usa nuestro artículo sobre cómo calcular la nota de selectividad para salir de dudas. Tener un objetivo numérico concreto reduce la ansiedad mucho más que cualquier técnica de relajación.
Estrategia de triaje: qué estudiar y qué dejar
El triaje es un concepto que viene de la medicina de emergencias: cuando los recursos son limitados, se prioriza lo que tiene mayor impacto. Aplicado a la selectividad, significa dejar de intentar saberlo todo y enfocarte en lo que más nota te va a dar por hora invertida. Esto requiere frialdad y honestidad contigo mismo, pero es la estrategia que mejor funciona cuando el tiempo aprieta.
Haz una lista de todas las asignaturas y, dentro de cada una, de todos los temas. Clasifícalos en tres categorías: los que ya dominas (solo necesitan repaso), los que puedes aprender en poco tiempo (temas cortos o que ya medio entiendes) y los que requerirían demasiado tiempo para el beneficio que aportan. Concéntrate en las dos primeras categorías y deja la tercera para el final solo si te sobra tiempo.
Un ejemplo práctico: si en Matemáticas dominas derivadas e integrales pero no controlas la geometría analítica, y esta última solo ha caído 2 de las últimas 5 convocatorias, puede ser más rentable perfeccionar derivadas (donde puedes pasar de un 7 a un 9) que aprender geometría desde cero (donde quizá llegues a un 5 y puede que ni caiga). Este tipo de cálculos fríos son los que maximizan tu nota final.
Aplica el mismo razonamiento a la fase voluntaria. Si una asignatura voluntaria pondera 0,2 para tu carrera y otra solo 0,1, dedicar más horas a la primera te da el doble de beneficio por el mismo esfuerzo. Consulta las carreras según tu nota para tener claro cuánto necesitas realmente.
En las asignaturas de la fase obligatoria, apunta a sacar la máxima nota posible. En la fase voluntaria, valora si merece la pena presentarte o si es mejor dedicar ese tiempo a mejorar las obligatorias. Consulta las ponderaciones de selectividad para decidir con datos: si una asignatura voluntaria solo pondera 0,1 para tu carrera, quizá no merezca la pena invertir 20 horas en ella.
Plan de emergencia: las últimas 2-4 semanas
Si solo te quedan entre 2 y 4 semanas, cambia completamente tu enfoque. Ya no se trata de aprender contenidos nuevos, sino de entrenar con lo que ya sabes. La diferencia entre estudiar y entrenar es fundamental y la explican bien los alumnos que más suben nota al final: dejaron de leer apuntes y empezaron a hacer exámenes reales cronometrados.
Dedica el 80% de tu tiempo a hacer exámenes reales, no a estudiar teoría. Accede a exámenes reales de años anteriores organizados por comunidad y asignatura. Resuelve, corrige, identifica errores y repite. Si un tema no lo entiendes tras dos intentos, busca un vídeo explicativo de 15 minutos y vuelve a la práctica. No pierdas tiempo haciendo resúmenes bonitos ni reorganizando apuntes: eso da sensación de productividad pero no sube la nota.
Prioriza las asignaturas de la fase obligatoria sobre las voluntarias. Tu nota de acceso depende directamente de las cuatro asignaturas obligatorias, mientras que las voluntarias solo suman si sacas más de un 5. Si vas justo de tiempo, céntrate en asegurar las obligatorias.
Si te quedan unos 3 meses, nuestro plan para preparar la selectividad en 3 meses te da una hoja de ruta más detallada. Si te quedan menos de 3 semanas, el texto argumentativo de Lengua y las asignaturas troncales de tu modalidad son donde más nota puedes recuperar en poco tiempo.
Considera también si una academia de selectividad puede ayudarte en este punto. En las últimas semanas, un profesor experimentado puede identificar rápidamente tus puntos débiles y darte un plan de acción concentrado que por tu cuenta tardarías más en diseñar. No es imprescindible, pero si tienes la opción, puede ser una inversión rentable cuando el tiempo apremia. Consulta cuánto cuesta preparar la selectividad para valorar opciones.
Si sientes que la ansiedad te supera, habla con tu tutor, tus padres o un orientador. A veces lo que necesitas no es más horas de estudio, sino una perspectiva realista que te quite presión. Si tu familia también está preocupada, comparte con ellos nuestro artículo con consejos para padres durante la selectividad: les ayudará a apoyarte sin agobiarte.
Y recuerda: si el resultado de junio no es el que esperabas, siempre tienes la convocatoria de julio o la opción de repetir selectividad para subir nota. Si directamente no apruebas, tampoco es el fin: consulta nuestro artículo sobre qué opciones tienes si suspendes la selectividad. Hay más caminos de los que crees para llegar a la universidad.
Para los que vienen de ciclos formativos de grado superior o para los mayores de 25 años, la presión de las fechas puede sentirse diferente porque no están en el ritmo del curso escolar. Si este es tu caso, establece tu propio calendario con los mismos hitos (diagnóstico, estudio, simulacros, descanso) pero adaptado a tu disponibilidad horaria.
En cualquier caso, la selectividad no define tu vida. Es un examen importante, pero hay muchos caminos para llegar a donde quieres. Mantén la perspectiva y haz lo mejor que puedas con el tiempo que tienes.
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