Una función
f es
continua en un punto
x0 si se cumplen tres condiciones simultáneamente: (1)
f(x0) está definida, (2)
limx→x0f(x) existe, y (3)
limx→x0f(x)=f(x0). Si falla alguna, hay una
discontinuidad que hay que clasificar.
En selectividad PAU la continuidad aparece sobre todo en dos contextos: estudiar la continuidad de una
función definida a trozos (con o sin parámetro a determinar) y aplicar el Teorema de Bolzano (que exige continuidad en
[a,b]). Las discontinuidades se clasifican en tres tipos:
evitable (los límites laterales coinciden pero difieren de
f(x0) o
f(x0) no está definida),
de salto finito (los laterales existen pero son distintos y finitos) y
esencial o asintótica (algún lateral es infinito o no existe).
El corrector espera que la justificación siga las tres condiciones de la definición, en orden, escribiendo explícitamente "para que
f sea continua en
x0 se debe cumplir...". Saltarse este formato es un error frecuente que descuenta puntos aunque el resultado numérico sea correcto. En problemas con parámetro, la estrategia es plantear la ecuación que iguala los laterales y despejar.